Possession vuelve al cine: Parker Finn prepara el remake del clásico de Andrzej Żuławski
Uno de los títulos más extremos, controvertidos y queridos del horror europeo está a punto de regresar a la gran pantalla. Possession, obra maestra perturbadora dirigida en 1981 por Andrzej Żuławski, está lista para renacer en una nueva versión producida por Paramount Pictures, con Parker Finn, director de Smile, detrás de la cámara. Y, según los últimos rumores, la película ya habría encontrado a sus potenciales protagonistas: Margaret Qualley y Callum Turner estarían en negociaciones para interpretar a la pareja central de la historia.
La noticia, inicialmente reportada por Nexus Point News y difundida por medios especializados como Dread Central, World of Reel y ComingSoon.it, confirma que el proyecto está entrando en una fase decisiva después de un largo período de desarrollo. El remake de Possession no es, de hecho, una idea reciente: ya en 2024 había surgido que varios estudios —entre ellos A24, Netflix y Warner Bros.— habían mostrado interés en el proyecto, luego adquirido por Paramount tras una verdadera guerra de ofertas. Entre los productores figuran nombres importantes como Robert Pattinson, además del propio Finn y Roy Lee.
La elección de Margaret Qualley ha encendido inmediatamente el entusiasmo (y el miedo) de los fanáticos del original. La actriz, recién salida de roles físicos y perturbadores como The Substance, parece tener el perfil adecuado para recoger el legado de Isabelle Adjani, cuya interpretación en Possession se considera una de las más devastadoras en la historia del cine. Callum Turner, por su parte, representaría una versión más introspectiva y moderna del personaje masculino hecho famoso por Sam Neill.
Confiar el remake a Parker Finn es un movimiento que divide, pero no sorprende. Con Smile, el director ha demostrado saber trabajar en el malestar psicológico, la paranoia y el horror que nace de lo interno, más que en el simple shock visual. En algunas declaraciones pasadas, Finn ha hablado de Possession como una película "brutal y caótica", destacando la intención de respetar su alma sin limitarse a una copia superficial. Una intención ambiciosa, considerando el peso simbólico y autoral de la obra original.
Estrenado en 1981, Possession es mucho más que un horror. Ambientado en un Berlín Oeste frío y dividido, la película narra la desintegración de un matrimonio transformándolo en una pesadilla hecha de celos, locura, violencia emocional y horror corporal. La historia sigue a Mark y Anna, una pareja al borde del colapso, mientras la realidad se fragmenta en una espiral cada vez más surrealista e inquietante. Famosa —y aún hoy impactante— la escena del metro interpretada por Isabelle Adjani, que le valió el premio a Mejor Actriz en el Festival de Cannes.
En su época, Possession fue recibido con reacciones contrastantes, a menudo censurado y malinterpretado. Solo con el tiempo ha sido revalorizado como una obra fundamental, una película que usa el lenguaje del horror para hablar de identidad, dependencia emocional y destrucción personal. Precisamente por esto se ha convertido en un clásico casi intocable, amado por los cinéfilos y los aficionados al género.
El remake de Parker Finn aún no tiene fecha de estreno ni un calendario de producción oficial, pero el casting en fase avanzada sugiere que las filmaciones podrían comenzar en los próximos meses. La verdadera pregunta sigue siendo una sola: ¿será posible reinterpretar Possession sin domesticar su ferocidad? Si la nueva película logra conservar aunque sea una parte de la violencia emocional y el caos del original, podríamos tener ante nosotros uno de los horrores más interesantes de los próximos años. De lo contrario, el contraste con la película de Żuławski será inevitablemente despiadado.
Por ahora, una cosa es cierta: Possession ha vuelto a ser noticia. Y no podría haber mejor señal.
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