La saga de El Exorcista se prepara para renacer gracias a un nuevo proyecto firmado por Mike Flanagan, que esta vez llevará a la pantalla una historia completamente original con Scarlett Johansson como protagonista absoluta. Tras el fracaso de The Exorcist: Believer en 2023, la producción ha decidido empezar de cero: nada de secuelas, nada de remakes, nada de nostalgia forzada. Solo un nuevo relato ambientado en el mismo universo que la icónica película de 1973, pero construido con un enfoque moderno y psicológico.
Flanagan, ya autor de horrores aclamados como The Haunting of Hill House y Doctor Sleep, parece querer devolver la saga a los orígenes del terror, apostando por una atmósfera más inquietante que espectacular. Scarlett Johansson — estrella internacional e intérprete capaz de pasar de los blockbusters a los papeles más íntimos — será el núcleo emocional de la historia, probablemente en el papel de una figura obligada a enfrentarse a un mal invisible e inexorable. Su presencia añade prestigio y una dosis enorme de curiosidad, especialmente para quienes nunca la han visto realmente sumergida en el horror puro.
Según las primeras informaciones, los rodajes deberían llevarse a cabo en Nueva York, con una producción de Blumhouse y Universal Pictures, listas para relanzar una marca que había perdido brillo en los últimos años. El objetivo: devolver al nombre "Exorcista" esa carga perturbadora y profunda que lo hizo inmortal.
El público, mientras tanto, ya se pregunta: ¿logrará Flanagan crear una película a la altura del mito? ¿Y Johansson será capaz de dar un rostro nuevo, aterrador y poderoso, al más famoso de los sueños cinematográficos? Las expectativas son altísimas. Una cosa, sin embargo, es cierta: este nuevo capítulo parece tener todas las cartas en regla para devolver al demonio a la gran pantalla... y hacer temblar las salas como no sucedía desde hace años.