La Navidad está a la vuelta de la esquina cuando una furgoneta de policía, con a bordo un peligroso asesino en serie destinado a la silla eléctrica (Jack Frost), choca con un camión que transporta sustancias químicas. Después del accidente, el asesino en serie logra escapar, pero durante la huida es alcanzado por los desechos químicos y su ADN se unirá con el manto de nieve que cubre la carretera, transformándose así en un amenazante muñeco de nieve asesino. Con la intención de continuar su trabajo como asesino, Jack Frost se dirigirá a un pequeño pueblo de montaña y le tocará al sheriff del lugar (el responsable directo del arresto del asesino) detener la locura homicida del muñeco de nieve.
Como es fácil deducir de la trama, no tenemos nada que ver con la película homónima con Michael Keaton estrenada en 1998, no, este "Jack Frost" no es un cuento agridulce, bonachón y familiar (como la película con Keaton), sino que se trata de una película puramente de terror y que, a pesar de ser de 1996, aún no ha logrado encontrar ninguna distribución en nuestro país.
"Jack Frost" es una película que podría catalogarse tranquilamente bajo la voz "trash", pero si debe considerarse como tal, hay que especificar que se trata de un "trash" más que digno, que logra alternar con mucha audacia momentos puramente de terror con momentos llenos de ironía.
Lo que más llama la atención e intriga de esta película no es la historia, sino el antagonista, Jack Frost; un personaje que, además de fascinar estéticamente gracias a una representación inusual y efectiva, también fascina en su génesis bizarra y cómica. Jack Frost, de hecho, cobra vida de manera similar a muchos "malos" conocidos en los cómics y como tales nos lo presentan, es decir, como un hombre (antes de convertirse en nieve) tan viscoso y malvado que resulta improbable y que, después de la muerte, utiliza a su favor lo que lo mató. Incluso al elegir el nombre sigue la clásica tradición típica de los cómics, un nombre que tiene una buena asonancia con el apellido y que, al mismo tiempo, tiene un significado inherente; Jack Frost es, de hecho, el nombre que los estadounidenses usan para llamar a sus muñecos de nieve.
Como ya se mencionó anteriormente, la película, aunque es un verdadero terror, decide (con razón) tratar el tema con cierta ironía que nunca está de más, sino que beneficia notablemente al resultado final, porque habría sido muy difícil y ridículo tratar con demasiada seriedad un tema que tiene como protagonista un muñeco de nieve que anda por ahí matando a cualquiera que se le cruce.
Buena también la dirección de Michael Cooney, quien también asumirá el papel de director para la segunda parte "Jack Frost 2 - Revenge of the Mutant Killer Snowman" y la actuación de los actores, entre los muchos destaca el rostro de una joven Shannon Elizabeth ("American Pie", "I 13 Spettri") aquí en su primera interpretación.
Entre los otros puntos fuertes está la elección de incluir suficientes dosis de gore y mucha fantasía en los asesinatos, todo esto para que el "plato" sea digerido aún mejor por los amantes del terror; pero entre los muchos aspectos positivos también se puede encontrar algún pequeño defecto, entre estos la muy falsa realización del muñeco de nieve. Sin duda esto fue impuesto por el presupuesto ajustado, pero si se mira la obra bajo la óptica correcta este problema no será seguramente tan relevante.
En conclusión, este "Jack Frost" es una película curiosa y simpática, pero antes de verla, el espectador debe retroceder a la mentalidad de diez años.
Si pensaban que ya habían visto de todo en una película de terror, si tenían una concepción cíclica del género, si pensaban que ya se había tratado todo lo tratable en una película de terror, se equivocaban y esta "Jack Frost" es la clara demostración. ¡Vale la pena verla, una verdadera joya del trash!
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