Creepshow 3 backdrop
Creepshow 3 poster

CREEPSHOW 3

2006 โ€ข US HMDB
abril 24, 2006

En esta nueva entrega de la saga Creepshow, lanzada directamente al mercado de video y DVD, nos encontramos con cinco historias diferentes: "Alice" , "Rachel la Call Girl" , "La Esposa del Profesor Dayton" , "El Perrito Encantado" y "La Radio".

Horror Commedia

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Reparto

Equipo

Produccion: Ana Clavell (Producer)James Glenn Dudelson (Producer)Robert Franklin Dudelson (Executive Producer)
Guion: Pablo C. Pappano (Writer)Scott Frazelle (Writer)
Musica: Chris Anderson (Music)
Fotografia: James M. LeGoy (Director of Photography)

RESEÑAS (1)

Roberto Giacomelli

โ€ข
Cinco episodios, todos ambientados en el mismo barrio. Una chica, de regreso de la escuela, encuentra a su padre jugando con un control remoto, pero cada vez que el hombre presiona un botón, la chica se encuentra en la misma situación pero en realidades diferentes y su cuerpo sufre considerablemente. Un hombre compra una radio que comienza a darle consejos hasta llevarlo al asesinato. Una prostituta asesina en serie acude a una cita de trabajo, pero su cliente esconde un terrible secreto. Dos chicos son invitados por su exprofesor a conocer a su novia, con la que va a casarse, pero los dos están convencidos de que la mujer es un robot y las consecuencias serán sangrientas. Un médico odioso causa la muerte de un sin techo y es perseguido por su fantasma. ¿Recuerdan "Day of the Dead 2: Contagium"? Si lo han visto, es difícil olvidarlo por el sentido de letargo y al mismo tiempo indignación que lograba transmitir al espectador. "Creepshow 3" es una operación similar al falso secuela del "Día" romeriano, una película que presenta el mismo elenco técnico y tiene las mismas intenciones fraudulentas. En la dirección están Ana Clavell y James Glenn Dudelson y en la producción/distribución la Taurus Enterteinment Company; su colaboración ahora está orientada al saqueo de la cinematografía romeriana, basada en la simple estrategia de la compra de los derechos de explotación de los clásicos de Romero (presumo por unas pocas miles de dólares) y la creación de secuelas que no tienen nada que ver con los originales... quizás por despecho hacia los numerosos aficionados al cine de terror. Esta vez tampoco nos encontramos ante una verdadera secuela, por lo que el número 3 que sigue al título es un simple espejismo para vender una mala película de episodios que no tiene nada que ver con el buen díptico de los años 80. Las cinco historias que componen el largometraje probablemente fueron pensadas por separado (visto también el gran número de guionistas: uno por episodio!) y en circunstancias que no preveían la amalgamación en una sola película. El único indicio de uniformidad es dado por la introducción en cada episodio de algunos elementos que recuerden a los otros, dando así una idea de uniformidad general, característica que, por otro lado, aleja aún más esta película de las dos anteriores. Al final, esta construcción de película coral es probablemente lo más interesante y si no se notara que las diversas historias están conectadas con mucha superficialidad, podría haber sido un punto fuerte para esta peliculita. Como es tradición creepshowiana, la película se abre con un cortometraje de animación que esta vez, en lugar de servir de marco a todo, está puesto allí sin ningún sentido y cualitativamente es de muy baja calidad: la animación similar a flash sirve para contar una historieta fea y predecible. Podrían haberlo evitado fácilmente, así como la imagen que abre y cierra la película en la que se hace girar la imagen dibujada de una gitana que lee una bola de cristal (la misma que hay en el cartel), absolutamente inútil para la película. La pobreza técnica que impregna toda la película, caracterizada por una fotografía televisiva y decorados sórdidos, va acompañada de una calidad de las historias muy baja. Entre las cinco, la más elaborada y quizás interesante es la segunda, aquella en la que un chico un poco reprimido da rienda suelta a sus fantasías gracias a la voz femenina persuasiva que lo aconseja desde una radio rota. Desafortunadamente, los actores involucrados son absolutamente olvidables y el desarrollo de los personajes es menos que mediocre. Sin duda, salvable por la ironía y lo splatteroso es el episodio en el que dos chicos desmiembran a la extraña novia de su profesor creyendo que es un robot, y algunas ideas interesantes, pero mal utilizadas, también se pueden encontrar en el episodio de la prostituta asesina, en el que la bella Camille Lacey (a quien no se le puede perdonar la interpretación pudorosa) se hace protagonista de la escena más genuina y violenta de toda la película. Absolutamente malo es el primer episodio, distinguido por una ironía molesta y no lograda y caracterizado por un vacío de ideas vergonzoso que quiere guiñar un ojo a "Al límite de la realidad" y a "Alicia en el país de las maravillas", sin lograr el primer intento y resultando solo forzado en el segundo. El último episodio, el del médico y el fantasma, es sin duda pensado con la idea de reciclar el episodio del autoestopista del segundo filme, pero esta vez la historia está demasiado estirada y le falta completamente el macabro que caracterizaba al episodio inspirador; lo único salvable es la interpretación del protagonista, el desconocido Kris Allen, aunque insistir demasiado en sus números de cinismo al final cansa. En resumen, "Creepshow 3" es el típico mal producto de video casero que además tiene la agravante de explotar un título de culto. Nos gustaría que los dos directores y Taurus dejen de sacar falsas secuelas de las películas de Romero (pero también dejen en paz a otros "Grandes") porque además de ser perjudicial para el tiempo y el bolsillo del espectador, lo es también para su ya irrelevante carrera.

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