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EL ESPINAZO DEL DIABLO

2001 โ€ข ES HMDB
abril 20, 2001

España, 1939. En los últimos días de la guerra civil española, el joven Carlos llega al orfanato de Santa Lucía, donde hará amigos y enemigos mientras sigue los quedos pasos de una misteriosa presencia ávida de venganza…

Directores

Guillermo del Toro

Reparto

Marisa Paredes, Eduardo Noriega, Federico Luppi, Fernando Tielve, Íñigo Garcés, Irene Visedo, José Manuel Lorenzo, Francisco Maestre, Junio Valverde, Berta Ojea
Fantasy Dramma Horror Thriller

Comentarios

RESEÑAS (1)

Roberto Giacomelli

โ€ข
España. En medio de la guerra civil que ensangrentó el país a finales de los años 30, un niño llamado Carlos, huérfano tras un enfrentamiento con las tropas franquistas, es llevado a un orfanato situado en medio de una zona desértica. Carlos pronto hará amistad con los otros niños y entrará en contacto con "el Suspirante", el fantasma de un niño muerto en circunstancias trágicas y que lleva meses acechando el edificio. Distribuida en Italia con un retraso de cinco años, "La espina del diablo" es una película española producida por Pedro Almodóvar y dirigida por el talentoso Guillermo del Toro. "La espina del diablo" no es una película de terror como tal, esto debe quedar claro, porque lo sobrenatural de la historia solo sirve como pretexto para mostrar las vicisitudes personales y colectivas de un grupo de personas a merced de los eventos de los que son responsables directos o simples espectadores pasivos. Como suele ocurrir en el cine, se muestran las aventuras de niños ya demasiado mayores para ser considerados niños pero aún demasiado jóvenes para ser llamados adolescentes, ocupados en una serie de eventos que inevitablemente marcarán su crecimiento interior y contribuirán a la pérdida de la inocencia. El trabajo realizado con los personajes es de gran calidad, pues nos muestran caracteres muy diferentes que pueblan tanto el mundo infantil como el de los adultos y tienen como motor el dolor y la muerte: Carlos inicialmente ignora el destino de su padre, pero su larga aventura dentro del orfanato lo pondrá en contacto con la muerte en sus diversos aspectos, una muerte sobrenatural e inquietante, representada por la presencia del fantasma, y una muerte cruda y cruel de la que se hace bandera la guerra civil y la avaricia humana. La inocencia del protagonista se opone a la experimentada experiencia de Jaime, uno de los niños más grandes y verdadero alter ego de Carlos; Jaime es el líder del orfanato, corteja a Concita, la joven sirvienta, fuma porros y no le teme al Suspirante, pero sobre todo ha tenido una experiencia relevante con la muerte. El mundo adulto, en cambio, está poblado por el anciano doctor Casares, apasionado de la poesía y escéptico defensor de lo racional, incapaz de hacer frente a su apasionada y deforme compañera, directora del orfanato; y Jacinto, hombre para todo de huésped del orfanato desde niño y despiadado doble agente. Todo esto está enmarcado en un entorno minado por la guerra, donde el miedo y la miseria reinan, el terror franquista se teme como causa desintegradora de los pueblos y se contrasta con la inocencia de los jóvenes habitantes del orfanato, obligados a convivir con una enorme bomba sin explotar en el patio, ahora idolatrada por los niños como un tótem sabio al que pedir consejos. En un escenario similar y con temas similares, el aspecto de terror no parece particularmente relevante, y queda claro que Del Toro no lo quería imponer como verdadero protagonista de la historia, ya que, a pesar del maquillaje convincente, el pequeño fantasma nunca tiene la oportunidad de asustar realmente al espectador. Quizás sea esto lo que se puede reprochar a la película, una total ausencia de verdadero suspense, generalmente necesario en toda película que trate sobre fantasmas. "La espina del diablo" quiere ser más bien una película dramática, en esto no hay duda, pero dado que al final se ha añadido un pequeño giro de thriller, una mayor acentuación del aspecto de terror no habría estado fuera de lugar. Sin embargo, Del Toro es un excelente director, generalmente comprometido con películas de alto contenido de adrenalina ("Blade 2" y "Hellboy"), pero que logra manejar un tema dramático con gran maestría, ayudado también por un guión envolvente, excelentes actores y una fotografía adecuada a la atmósfera polvorienta que la película quiere transmitir. "La espina del diablo" no es, por supuesto, una película exenta de defectos y quizá no sea plenamente apreciada por quienes buscan un verdadero terror, pero sigue siendo una película lograda, realizada con gran pericia y en algunos pasajes incluso particularmente profunda. Definitivamente recomendada.

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