Marco Castellini
โขEl terrible dentista logra escapar del manicomio donde estaba encerrado en el primer episodio; decide refugiarse en un pueblo perdido para poder continuar su "trabajo". Aquí, bajo una identidad falsa, vuelve a ejercer su profesión, pero una vez más se deja llevar por los eventos y comienza a torturar a sus pacientes. Esta secuela tiene el grave defecto de no retomar la característica que decretó el éxito de la primera película: la crudeza de las escenas de tortura; por lo tanto, sin esta particularidad, la película resulta bastante aburrida.
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