Alcune donne vengono barbaramente uccise da un serial killer, che si accanisce sulle proprie vittime, straziandole con numerosi colpi sferrati con un attrezzo usato comunemente in geometria, vale a dire una squadra in metallo... Sullo sfondo, si intrecciano storie d'amore e di gelosia, come quella tra Nicole (Eva Robin's) e Otilia (Elisabetta Cavallotti), e di avidità, tutte al femminile (o al maschile nel caso della Robin's, all' anagrafe Roberto Coatti).
En un edificio en el corazón de Roma, una joven maestra es asesinada a golpes con un compás. Aprovechando el suceso, algunos residentes escenifican asesinatos similares para hacerse publicidad, vengarse de rencores personales o para apropiarse de fortunas en dinero; es el caso de la ex estrella de la televisión Nicole Cardente que, para recuperar notoriedad, dice haber sido amenazada por el asesino, o de la rica Mirta que comisiona el asesinato de su empleada doméstica para silenciarla sobre oscuros negocios que la involucran. Sobre este caos de eventos se centra el interés de los medios de comunicación masiva que se sirven de la caza al asesino en serie para aumentar su audiencia. El 2003 será recordado por los aficionados del género como el año en que el thriller italiano, un noble género en boga especialmente en los años '70, se suicidó; y el que impulsó a este amado género al gesto extremo fue Pierfrancesco Campanella, un registucolo sin ningún talento que se aventuró en un género que tiene reglas muy específicas, demostrando no conocerlas en absoluto. "Cattive inclinazioni" incumple cada promesa que un thriller casero debería mantener: falta suspense, falta gore, falta una historia convincente, falta un giro final y, sobre todo, falta el asesino, ya que durante toda la duración de la película veremos actuar torpemente a un grupo de antipáticas mujeres en busca de dinero y éxito. Campanella, en fin de cuentas, tenía intenciones altas, ya que su objetivo era denunciar el poder que los medios han adquirido en estos años, un poder que puede llevar a acusar a un inocente por el simple bien del aumento de audiencia; no por casualidad, como colaborador en el guion figura Salvatore Ferraro, acusado por el asesinato de Marta Russo en un caso que tiene muchas analogías con algunos eventos narrados en la película. Este evidente subtexto, desafortunadamente, está mal gestionado y mal insertado en una película que, digámoslo claramente, está mal escrita, muy mal dirigida e interpretada de la peor manera. La historia a menudo gira en vacío y se despliega en subtramas inútiles y ridículas (la investigación sobre el presunto culpable, con visita al manicomio y descubrimiento de los dibujos macabros que el paciente hacía, ¡es lo máximo del obvio!); los personajes están apenas esbozados, si no del todo efímeros (la chica drogadicta interpretada por Elisabetta Rocchetti habría necesitado, sin duda, un mínimo de desarrollo); la dirección es torpe e insegura sobre qué camino tomar, si el del giallo, el drama de denuncia o lo grotesco; los efectos especiales son tan crudos que resultan inferiores a cualquier producto independiente/underground. Aún más impactante es la presencia de numerosos bloopers que sumergen al espectador en un estado de risa compulsiva: micrófonos que invaden el campo de visión; personas del equipo reflejadas en los cristales y más de lo mismo. Un velo piadoso debe entonces extenderse sobre el reparto, compuesto por incapaces: Eva Robin's en el papel de la estrella decadente, Mirca Viola (rostro televisivo y voz de infomercial) en el papel del fiscal Rita Facino, el inexpresivo Guido Berti en el rol del investigado #1 Premio Politano (¡qué nombre!) y la por lo demás buena Elisabetta Cavallotti en el papel de la manager y amante de Robin's. A estos nombres se añaden inexplicablemente Florinda Bolkan, famosa por haber actuado en muchos gialli de la época dorada como "Una lucertola con la pelle di donna" y "Non si sevizia un paperino", aquí en el papel de la malvada Mirta y, en un cameo, aparece incluso Franco Nero, excelente actor también dedicado al género giallo/policial, terminado en este lío por algún arcano motivo. En resumen, "Cattive inclinazioni" es uno de esos productos tan embarazosos y mal hechos que, con el paso de los años, se ganan la reputación de culto del basura y de basura, créanme, en esta película hay mucho que vender. Insalvable.
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