Una escritora, dedicada a la publicación de leyendas y tradiciones populares, se dirige a un pequeño pueblo friulano en busca de material para su nuevo libro. Al llegar al lugar y después de ser alojada en una antigua posada, la escritora se entera de que en ese pueblo existe el mito de la bestia: se trata de una leyenda que narra la existencia de una bestia ferocísima que se despierta en las noches de luna llena y deambula por las calles del pueblo para satisfacer su sed de sangre. Pronto, la escritora descubrirá que en lo que creía que era solo una leyenda hay un fondo de realidad.
Con ÁC i dincj de luneÓ no nos encontramos ante un verdadero largometraje, sino ante un mediometraje de cuarenta minutos de duración, pero visto el excelente resultado alcanzado y la profesionalidad con la que ha sido realizado, merece sin duda ser incluido entre los muchos largometrajes consolidados.
El mediometraje en cuestión es uno de los raros casos de werewolf-movie made in Italy; de hecho, es difícil toparse con películas enteramente italianas sobre el tema del «hombre lobo». La idea de rodar un mediometraje de terror se le ocurre a Lorenzo Bianchini en 1999, que hace de este film su verdadera ópera prima, con el objetivo de participar en un festival de cine friulano; y por eso este ÁC i dincj de luneÓ, primerísimo ejemplo de terror realizado en Friuli (le seguirán luego los largometrajes del mismo Bianchini ÁLidris cuadrade di tre» y ÁCustodes Beastiae»), está enteramente interpretado en lengua friulana con la adición de subtítulos en italiano.
Bianchini con ÁC i dincj de luneÓ (que en italiano significa ÁLos dientes de la luna») no solo ha logrado realizar una de las mejores películas sobre la bestia que vive gracias al pálido de la luna llena, el hombre lobo, sino que ha dado vida a una de las obras más inquietantes y aterradoras ambientadas bajo el claro de luna. Aquí el terror no nos es transmitido directamente como lo hizo en 1980 John Landis con ÁUn hombre lobo americano en Londres» o Joe Dante con ÁEl aullido» (por citar algunos ejemplos), mostrándonos claramente el horror a través de aterradoras criaturas peludas que se transforman y aúllan a la luna, al contrario Bianchini decide inquietar al espectador de manera diferente, sin mostrar nunca el horror en sus formas más repugnantes; y por eso no asistimos nunca a claras representaciones de la bestia (aunque quizás no fue una elección del director sino solo una obligación debido al presupuesto), sino que el terror consiste para Bianchini en un aumento de tensión y suspense sugeridos al espectador a través de una historia decididamente realista (un toque más de realismo nos es ofrecido por la actuación en friulano) e inquietante, en la que el terror reina pero casi nunca es mostrado (solo algún velocísimo fotograma, al inicio del film, que retrata las fauces y el lomo del aterrador licántropo), donde nada se ve claramente pero todo es sugerido. Vemos a la escritora protagonista «profundizarse» lentamente en un abismo de terror, suspendida siempre entre leyenda o realidad, pero solo al final descubrirá si la de la bestia es solo una de las muchas leyendas populares que infestan la mente de los supersticiosos habitantes del pueblo, o si, por el contrario, la leyenda se inspira en hechos reales y existentes.
La actuación es decididamente buena la que nos ofrece Annalista Gaudio, que además de ser la protagonista de este mediometraje también es la prima del director Lorenzo Bianchini, tanto que es posible volver a encontrarla en otras obras menores siempre del director (en el hermoso cortometraje ÁPaura dentro», siempre en el papel de protagonista) o en el primer largometraje de Bianchini ÁLidris cuadrade di tre» en el papel de extra.
Es imposible no identificar y encontrar la pasión que Bianchini tiene por el género de terror, tanto que en este mediometraje cita grandes íconos del cine de terror italiano: del padre del horror italiano Mario Bava, Bianchini reproduce la figura de la niña fantasma vestida de blanco y que juega con una pelota, igual que la pequeña Melissa Graps de ÁOperación miedo»; mientras que de Pupi Avati el director toma inspiración para las ambientaciones y para la manera de hacer avanzar la narración de la película.
En conclusión, este ÁC i dincj de luneÓ es un mediometraje muy válido, un excelente debut en la dirección de Bianchini que ha demostrado desde el principio su gran competencia con el mundo del cine. Absolutamente para ver, aunque muy difícil de encontrar.
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